Ciudad de Arena

Surgida luego del éxito del “Encuentro Argentino de Creadores de Literatura Fantástica y Ciencia Ficción 2003”, la Fundación Ciudad de Arena se propone estimular tanto la producción como la difusión del Género Fantástico de y en la Argentina y, en una próxima etapa, en toda América Latina.

Las disciplinas artísticas que la Fundación se propone apoyar son diversas. Sin agotar la lista, abarcan literatura (tanto narrativa como poesía), cine de corto y largometraje, video, arte digital, pintura y teatro. También debe considerarse parte de esta lista la producción intelectual vinculada al género, en particular en la forma de ensayo.

Consejo de Administración

En su inicio, la Fundación cuenta con las siguientes autoridades:

• Presidente: Gabriel Guralnik
• Vicepresidente: Roberto J. C. Laurenza
• Secretario: Ana María Cohendoz
• Tesorero: Pacífico Rodríguez Villar

La Fundación contará también con una Comisión Asesora, integrada por figuras de reconocida trayectoria en el género, cuyos integrantes serán en breve incluidos en esta misma sección.

Este espacio se irá ampliando constantemente con nuevos escritores. No sólo con los de larga trayectoria en el género, sino también con los nuevos creadores que van surgiendo día a día, en Argentina y en toda América Latina.

A

Abraham, Carlos
Alonso, Alejandro

 

B

Bajarlía, Juan Jacobo
Bioy Casares, Adolfo
Bodoc, Liliana
Borges, Jorge Luis

 

C

Cáceres, Germán
Capanna, Pablo
Carletti, Eduardo
Carson da Silva, Tarik
Cohen, Marcelo

 

D

De Santis, Pablo
Díaz Mindurry, Liliana

 

G

Gandolfo, Elvio Eduardo
Gardini, Carlos
Goligorsky, Eduardo
Gorodischer, Angélica

M
Moledo, Leonardo

P
Pinedo, Rafael

ENLACES SUGERIDOS:

LIBROS RECOMENDADOS:

Hace miedo aquí, de Liliana Díaz Mindurry
Colección LITERATURA FANTÁSTICA Y CIENCIA FICCIÓN – Página/12 – N° 7

Si se tratara de la realidad, la más cotidiana, la historia que se narra en Hace miedo aquí sería casi lineal, casi lógica. Una de esas historias que pueden protagonizar los mismos personajes que caminan por las calles de Buenos Aires o de cualquier otro lugar en el que sean posibles la lluvia y el dolor. Pero en esta realidad hace miedo. Demasiado miedo. Un miedo que va, acaso, más allá del miedo al poder, y del poder mismo. Pero la palabra no es cierta: no dice mundo, no dice Buenos Aires, no dice nombres. Las cosas dejan de nombrarse, integran fragmentos de olvido, son como puentes que revelan o confunden. Todo lo que se nombra pertenece a otros mundos, o a una reducción del mundo. En esta novela Liliana Díaz Mindurry hace posible entrar a otras dimensiones. A un caos controlado y vigilado: mundos virtuales organizados en sistemas de orden en los que se revela el vacío, la presencia de lo ausente, la permisividad exclusiva del miedo. Y como en todas sus obras, la autora logra una contundente coherencia narrativa y desliza los argumentos hacia un final sin aliento. Hipótesis con aire de magia, literatura fantástica hecha de voces reales, ficción que no soslaya las heridas, fisuras que nos llevan a pensar, tal vez a soñar, que quizá fuera preferible que existieran otros mundos.

 

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