Para entender ésta idea, es necesario proceder paso a paso. Desde un concepto básico es posible imaginar uno siguiente, y otro, y otro, y...
Primera idea: Supongamos que tenemos un perro. (No es tan difícil)
Joven, lleno de energías, al que le encanta jugar a atrapar y traer la pelota que le arrojamos. Para el caso, una pelota de tenis. Y supongamos también, que tenemos un terreno amplio en el cuál practicar.
Segundo paso: Nos conseguimos una máquina que dispara pelotas de tenis, de ésas que se usan para practicar, precisamente: tenis. Que las arrojan cada tantos segundos y en ángulos y elevaciones ligeramente diferentes y aleatorias.
Tercer paso: Reconfiguramos la máquina. En primer lugar, le extirpamos el depósito de pelotas. Y ponemos en su lugar, un gran embudo. Cada vez que uno arroja una pelota al embudo, la máquina la dispara.
Parece una máquina bastante boluda ¿no? Era más eficiente y útil antes de estropearla. Pero ahora imaginemos que le enseñamos a nuestro perro a depositar la pelota en el embudo. La máquina la dispara, el perro la corre, la atrapa, corre de vuelta con la
pelota en la boca y, la deposita en el embudo. Una y otra ves y otra y otra y...
Paso, o idea siguiente: Nos obsesionamos con esto. Nos dedicamos días y semanas y meses a conseguir más y más perros a los que entrenar. Entrenamiento que, con la práctica, aprenderemos a impartir cada vez mejor. . .
Logramos, después de mucho trabajo, una docena, mas o menos, de perros "especialistas" en ésta suerte. Los hacemos competir. Jugar juntos, que se peleen por la pelota para embocarla en el embudo. Que aprendan intercepciones y amagues solos, practicando
entre ellos.
Armamos dos equipos.
Dos máquinas disparadoras de pelotas, una en cada extremo de la cancha. Habrá que enseñarles a los ropes que tienen que embocarla en "tal" máquina y NO en la otra. No se, adornando cada una con colores diferentes, con olores, con sonidos identificatorios.
No sé. Será cuestión de experimentar. Además, cada equipo de perros tendrá una camiseta, igual que en el fútbol humano. Para que, tanto ellos mismos como el público pueda identificar a cada cual.
Último paso: El deporte evoluciona (y adopta un nombre, vaya uno a saber cuál va a ser... Por ejemplo "dogball" o "fulbo´e´perro"). Y evolucionar significa que se sofistica. Habrá perros entrenados no para correr tras la pelota, sino para que se queden
agazapados cerca de UNA máquina y, cuando se viene un perro corriendo con la pelota, lo ataque y agarre la pelota para después pasársela a un compañero. Se crearán estrategias, tácticas, competiciones, premios, trofeos, derechos exclusivos de televisación,
corruptelas, fanatismos...
Mi equipo favorito es (va a ser) el de los cimarrones. Ejemplares extraídos de entre los perros callejeros de varias ciudades/pueblos. Perros sin dueño, de varias generaciones de "sin dueño". Animales que viven en una condición completamente salvaje, pero
en un entorno completamente urbano. Que aprendieron, generación tras generación, a aprovecharse de lo mejor de dos mundos. Ésta "raza" de perros es fácilmente reconocible en cualquier parte del mundo, son siempre iguales. Tienen un aspecto y un comportamiento
llamativamente parejos. Son los perros más ágiles, vivos, sano y sociables.
Por eso creo que van a formar el mejor equipo y...
Y, y, y ¡¡Qué mueran los chihuahuas!! ¡¡Carajo!!
¡¡ Oleé, oleé, oleolé, lo zima - rroné. . . !!
Nota del autor: De hecho, y lo más llamativo de todo, es que ya existe un gran número de personas (anche de perros) practicando éste deporte y su merchandising. Existen entrenadores estrellas, campeonatos, fanáticos y comentaristas especializados. Segmentos
de noticiarios, apuestas y finales infartantes.
Todos ellos habitando un ameno y cercano futuro poblado por lectores de éstas líneas.