Entre las ciudades
de Viedma y Bariloche existe una vía férrea
que, habiendo sido poco promocionada durante un tiempo, en
1993 fue restaurada y relanzada por el Gobierno Provincial.
Hoy, ambas ciudades son unidas por un tren que cuenta con
comodidades poco habituales en el país, entre ellas
vagones-camarote en excelentes condiciones y un vagón-cine
con capacidad para 52 personas (además, por supuesto,
de los tradicionales vagón-comedor y vagones de primera
clase).
Contando con la colaboración de SEFEPA (Ferrocarriles
de la Provincia de Río Negro), se diseñó
un viaje para unir Viedma y Bariloche (con visita a pueblos
patagónicos), donde los escritores, cineastas y otros
creadores seleccionados pudieron contar con un espacio que
combinó a la vez la inmensidad de la Patagonia, la
paz de la soledad y la aventura de las horas compartidas,
a fin de ayudarlos a crear algo que, en su disciplina artística,
recuerde este viaje (de ahí el nombre de “Taller
Itinerante”).
Este “Taller Itinerante”, cuyo nombre sugiere
muy bien las zonas por las que el tren pasa en su recorrido
(incluyendo la mítica Meseta de Somuncurá
y el tradicional nudo ferroviario de Ing.Jacobacci), es
hasta ahora único en su tipo. Y, con los resultados
que los creadores haya producido en su aventura (sean estos
relatos, poemas, argumentos, ideas o simples reflexiones
de viaje), la Fundación Ciudad de Arena editará
la Antología del “Taller Itinerante 2004”,
acaso como un anuncio de nuevos viajes en los años
por venir.